Lejos quedaron las mini joyas como única opción, ahora el maximalismo también se impone en el altar.

El uniforme oficial de todas las novias ya no es como lo imaginamos:
el día más especial, el gran día, y todos los detalles que lo envuelven; el equilibrio entre la tradición de un vestido blanco o de las clásicas joyas y el momento actual, teniendo en cuenta la llegada de las novias millennials desde hace unos años. El mundo nupcial evoluciona al mismo compás que lo hace la sociedad, la industria de la moda y el sector de la joyería, a la par que sabe como conservar esa magia y esos detalles que siempre abrazarán al día más especial de cualquier novia.

De la tradición al maximalismo

A pesar de que las claves para encontrar la joya perfecta no han cambiado, y probablemente nunca lo hagan, lo que si ha cambiado es el tipo de joya que hoy se corona como el favorito para acompañar un vestido tan especial. De esta manera, claves como la atemporalidad, ya que no hay nada mejor que optar por una joya que sea útil en el tiempo y que cumpla con el deseo de muchas joyas: recordar momentos únicos; y la sofisticación que esta temporada se une también con la diferenciación, se alían con nuevos diseños.

 

Rosa Clarà

 

Ahora las joyas ocupan un gran lugar en cualquier boda.  Al vestido blanco acompañan gotas de color y frescura en forma de joya, desde piezas de gran tamaño o con una caída impresionante, hasta formas geométricas que en ningún momento pensaríamos que serían el acierto seguro para el día de una boda, como los earcuff que se diseñan en sus mejores galas. Y del color a los clásicos plata o dorado, que dan un giro de tuerca a base de formas improvisadas.

Aunque no únicamente de pendientes va la cosa. Los colgantes y las pulseras también han encontrado su lugar entre las novias más caprichosas y que más cuidan sus detalles, jugando a crear combinaciones que bailan al compás de los novios.

«Algo nuevo, algo viejo, algo prestado… y algo azul”.

Un día tan especial está lleno de tradiciones y símbolos que no se pierden, mientras otros detalles se reinventan. Y esta es la magia actual que vive el mundo nupcial, el equilibrio entre el pasado y el futuro. Así es que, uno de los gestos que a día de hoy se sigue cumpliendo es el “algo azul”; las marcas de joyería lo saben y transforman esa tradición en algo para siempre.

Argyor, por ejemplo, encuentra la manera de formar parte de uno de los días más especiales de cualquier novia, y lo hace reinventado códigos con un colgante único de oro blanco y zafiro. En forma de pendiente, la marca Luzz Diamondsgran aliada de las mujeres que cuidan hasta el más mínimo detalle, gana en protagonismo en un momento tan especial ya que el topacio natural azul da vida a pendientes que otorgan ese toque azul de una manera diferente y especial.

Argyor
¿Blanco o rosa?

El clásico vestido blanco, convertido en uniforme de cualquier novia, se aleja de sus típicos códigos y se adapta a la sociedad de hoy. La comodidad y sencillez ganan protagonismo en trajes que no dejan de ser especiales, sofisticados y únicos. Así, el conjunto completo se rediseña y se alía para una boda perfecta.

Entre lo más inesperado, los vestidos rosas o con pinceladas en este tono y los vestidos con aires vintage se posicionan entre los más buscados. Lyst, la empresa especializada en rankings basados en las búsquedas online, confirma que las búsquedas de vestidos rosas han aumentado en un 45% en el último año, lo que supone que el blanco ya no es la única opción. Los diseñadores de alta costura se suman a esta tendencia creando verdaderas obras de arte que bien podrían deslumbrar en cualquier altar, como los diseños de tul de Giambattista Valli.

novias

Con los trajes vintage pasa un poco lo mismo, se posicionan rápidamente entre las tendencias nupciales y los años 60 y 70 inspiran a las novias de hoy. También existe la posibilidad de adorar la moda de estos años, pero con diseños de hoy, de ahí que en el último desfile de Pronovias se haya podido apreciar pequeñas dosis de épocas pasadas en vestidos impresionantes.

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Pronovias

La misma Pronovias ha sido la encargada de presentar, durante su desfile en la Barcelona Bridal Fashion Week, vestidos de novia diseñados para todas las mujeres y trajes de chaqueta perfectos para dar el “sí quiero” y para conjugarse con maxi pendientes o colgantes en cascada. La modernidad brilla en el altar.

Plumas, escotes imposibles, transparencias, encajes y brillos se alía también con la sencillez y el romanticismo. Es el caso de Marchesa durante la BBFW, donde las flores de organza y las orquídeas fueron protagonistas tanto en vestidos relajados como en extra maxi pendientes, lo que confirma una vez más que, esta temporada y esperamos que muchas más, no hay novias sin vestido y no hay vestido sin el broche de oro: las joyas. 

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Marchesa