Es momento de empezar a soñar con días soleados y el agua del mar a nuestros pies, es momento de la felicidad en su estado más puro.

Nunca hubiéramos imaginado un verano así pero, quizás por eso, ansiamos tanto su llegada, como declaración a una época festiva feliz que no dejaremos escapar. Hay joyas que nos recuerdan a un verano marcado por recuerdos especiales y momentos que volveríamos a vivir; hay joyas que nos transportan directamente a cualquier playa soñada y este puede ser el motivo más emocionante para empezar a lucir esas piezas que son verano por todos los costados mientras que, al mismo tiempo, nos acompañarán el resto de nuestras vidas. Si soñamos con veranos eternos, soñamos con joyas “para siempre”. 

Es momento de empezar a soñar con días soleados y el agua del mar a nuestros pies, es momento de la felicidad en su estado más puro. Y si hablamos de rituales de verano, como los coktails y bailes mientras cae el sol, los paseos en bici, la arena en el cuerpo y ese olor a sal en la melena, sorbetes y helados refrescantes… entonces no podemos olvidarnos de las ganas que nos entran cada temporada de estrenar nuevas joyas, las más especiales. Las que llegan con el sol y se quedan para siempre, llenas de recuerdos. 

Cuando el sol traspasa nuestra piel y nos ofrece ese dorado tan deseado, sabemos que una nueva estación ya ha empezado y, con ella, nuevas historias. Mientras llega ese momento, podemos empezar a soñar con joyas tan doradas como el brillo del sol, que serán testigo de una nueva felicidad.