El azabache, un carbón fósil que apareció en la península hace millones de años. Más concretamente en Asturias y su llegada a Galicia es como no podía ser de otra forma que a través del camino de Santiago. Ya que cientos de peregrinos que pasaban por la comunidad vecina decidían coger un trozo de este fósil y que los maestros artesanos santiagueses les hicieran un recuerdo de su travesía. De esta forma se creó en la capital gallega una gran tradición de orfebres que trabajaban y trabajan este material. Transmitiendo su sabiduría de genereación en genereación hasta la actualidad

En nuestro taller este precioso carbón fósil es muy importante. Lo trabajamos con suma delicadeza y cuidado para que al terminar cada pieza luzca como solo él sabe hacerlo. El azabache tiene un intenso y profundo color negro, es compacto y suave al tacto. Se debe conocer muy bien y tener muy claro cómo manejarlo y tratarlo. Puesto que es un material muy frágil y susceptible de ser labrado y pulido.

Además de todo lo que representaba este carbón fósil para los peregrinos, también se le atribuyen propiedades mágicas. Esto proviene de la cultura popular la que le adjudica a este fósil de intenso negro valores mágicos, curativos o incluso como amuleto contra el mal de ojo.